Egipto, situado junto a la costa mediterránea y del Mar Rojo, tiene una población de 72 millones de habitantes, y posee una de las
economías más dinámicas de África. Su
fortaleza económica se basa en un crecimiento sostenido del 7% anual (PIB real) en los últimos años. Además, la tasa de inflación del país se mantiene por debajo del 4,5%. Estos datos son muy positivos para los que se interesan por Egipto como
oportunidad de negocio.
La tierra de los faraones ejerce una gran influencia en la captación de
inversiones exteriores, destinadas en gran parte a construir y potenciar infraestructuras y a la construcción de viviendas, ya que Egipto posee actualmente un
mercado inmobiliario en fase inicial de desarrollo.
Egipto es considerado en los mercados internacionales, como la
puerta de entrada natural a los enormes mercados de Oriente Próximo. Por esta razón, países como
Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido y España, invierten en Egipto en sectores clave como energía, construcción y químicos.
El Cairo, capital de Egipto, es una ciudad con 15,7 millones de habitantes con una
gran demanda de viviendas de alto standing. Estas viviendas las adquieren residentes con un alto nivel adquisitivo o extranjeros que las utilizan como segunda residencia.
El Cairo es el centro neurálgico de comunicaciones del país. El aeropuerto internacional es el más importante, y se encuentra 22 kilómetros al noreste del centro y es la principal puerta de entrada a Egipto.
Otra de las ciudades más importantes,
Hurghada, ubicada en plena costa del
Mar Rojo, atrae a turistas nacionales e internacionales con alto nivel adquisitivo. Muchos de ellos buscan en esta zona una segunda residencia. Marina d'Or construye en esta ciudad
White Sand Resort , una promoción de lujo de 754 viviendas.
Egipto ofrece el marco más competitivo para el sector manufacturero del mundo árabe:
energía barata, tierra y mano de obra cualificada.
Es el único país de la región que ofrece a los inversores
acceso libre de aranceles a los mercados más importantes del mundo, incluidos Estados Unidos, Europa, África y Oriente Medio, gracias a una combinación única de acuerdos comerciales preferenciales.
En los últimos años, las exportaciones se suman al motor de desarrollo junto con los ingresos del Canal de Suez, del turismo y de las divisas enviadas por los egipcios en el extranjero.